
En México conocemos como “Banqueteras” a las declaraciones espontáneas de los políticos, justo al salir de alguna reunión importante, dónde los espera la prensa. Pues en una de esas declaraciones banqueteras, la vicepresidenta de la Unión Europea, la Srita. Kaja Kallas, tuvo el acierto de hacer declaraciones incendiarias contra EEUU y Rusia.
En ambos casos, recibió respuesta oficial inmediata.
En el caso de los norteamericanos, acusó que, debido a los bombardeos inminentes sobre Kiev, la embajada de EEUU estaba siendo desalojada, mientras que las sedes europeas seguían con su personal atento para brindar ayuda al pueblo ucraniano; lo que forzó al gobierno a subir a sus redes sociales oficiales al embajador, mostrándose dentro del edificio y, entre sonrisas nerviosas, negó dicha declaración.

En el caso ruso declaró sobre la petición europea de que se redujera su ejército de inmediato en caso de que quisieran se considera la posibilidad de entablar mesas de diálogo encaminadas al cese definitivo del conflicto, lo que ameritó una contundente respuesta del Ministro de Relaciones exteriores, el reputado Sr. Lavrov, quien respondió tajante: “Yo no comento sobre estupideces”.
Todo esto sucedía el jueves, justo horas antes de los ataques rusos sobre la capital ucraniana, mientras Zelenski volaba a Suecia para una oportuna y conveniente compra de aviones de combate y era recibido por el Primer Ministro.
En entregas anteriores habíamos comentado del giro que estaba empezando a tener el gobierno ruso sobre la estrategia de desgaste que venía operando hasta entonces. Los ataques con drones tierra adentro rusa, usando territorio de varias naciones europeas, no habían causado daños considerados “importantes” como para desviar su estrategia, hasta que atacaron las instalaciones del campus del Colegio Pedagógico de Starobelsk, que incluían un edificio académico y una residencia estudiantil, las cuales, fueron alcanzadas por drones de las Fuerzas Armadas de Ucrania. En el momento del atentado, se encontraban en el recinto 86 adolescentes y jóvenes de entre 14 y 21 años. Posteriormente, se reportó el fallecimiento de 21 jóvenes y decenas de heridos, confirmados por entidades internacionales.

Entonces, Rusia calificó como atentado terrorista el ataque, y lo hizo con razón, ya que no está justificado el ataque a blancos civiles, con el agravante de que no había instalaciones militares a la redonda del plantel, por lo que avisó de los ataques contra la capital ucraniana, empezando una movilización militar que no dejaba lugar a dudas sobre la ejecución de la amenaza.
Los líderes europeos más beligerantes hasta ese momento habían sido el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, y el siempre polémico Macron. Pero después de que el primero declara que iban a atacar a la flota rusa por cualquier mar donde los encontraran y, en respuesta, los rusos se fondearon directamente frente al Canal de la Mancha, sin que absolutamente nadie atentara contra la tranquilidad de su paseo, a pesar que más tarde, el incidente fuera someramente mencionado por miembros anónimos del gobierno, como resultado del desmantelamiento de una operación de inteligencia. Hecho que dejó en claro que los europeos la única guerra que son capaces de librar, es la de declaraciones.
Y al parecer, los siempre disciplinados miembros del servicio exterior ruso, a través del endurecimiento de sus propias declaraciones y respuestas, también han dejado en claro que el juego acaba de cambiar.

Y ésto, en pocas palabras, puede significar dos caminos: o la guerra total contra la OTAN o la rendición de Ucrania.
Pero las grietas hacia el interior de la alianza cada vez son mayores, las diferentes posturas y grados de sometimiento han empezado a causar cismas, escándalos de corrupción mayores y disgustos que, además del distanciamiento con EEUU, quien está de tiempo completo en el conflicto en Irán, dejan pocas alternativas a los europeos. Por lo que es posible que el conflicto en Ucrania termine toda vez que los rusos, por fin, tomen Kiev, se adentren por mar a Odesa y cerquen a la clase política desplazada en Leópolis, destrozando toda intervención extranjera a su paso.
Porque otra vez, el mundo volvió a cambiar.








